¿Son nuestras fallas accesibles?

Con las fallas declaradas recientemente Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco, el objetivo que debemos marcarnos todos los integrantes de la fiesta josefina es que todas las personas puedan vivir y sentir nuestra fiesta. La música, las pasacalles, la gastronomía o la indumentaria son aspectos muy importantes del mundo de las fallas, pero, sin duda, lo que nos define son nuestros monumentos falleros, obras artesanas que, año tras año, son realizadas por los artistas para ser quemadas durante la noche del 19 de marzo, festividad de San José.
Si realmente queremos hacer llegar nuestra fiesta a todo el mundo, deberíamos plantearnos una cuestión: ¿son nuestros monumentos realmente accesibles a todos los colectivos? Bien es cierto que el debate sobre este asunto se ha planteado, sobre todo por los turistas que nos visitan durante la semana josefina, por el uso del valenciano, nuestra lengua, en la crítica de los monumentos, y pidiendo que se traduzcan a otros idiomas, ya que las fallas de Sagunto son Fiesta de Interés Turístico Nacional, además de la calificación de Fiesta de Interés Turístico Internacional de la fiesta de la capital.
En realidad, el monumento ya muestra la crítica social, política o cultural del momento por sí mismo pero, en multitud de ocasiones, el apoyo del texto es importante y la gente que nos visita, y que no conoce nuestra lengua, no acaba de entender los versos que colocamos en las fallas, que debemos recordar que son una gran potencia de transmisión y defensa de nuestra lengua.
Al menos, estas personas pueden ver los remates, figuras y escenas y disfrutar de la belleza y grandiosidad de nuestros monumentos. Pero, ¿qué pasa cuando los visitantes de nuestras fallas son invidentes?, ¿de qué manera podríamos hacerles llegar lo que suponen estas obras efímeras que son nuestras fallas? Estas son algunas de las cuestiones que, desde nuestra comisión, nos planteamos al inicio de este ejercicio fallero, ya que nuestra intención es hacer llegar a todos los colectivos nuestra tradición fallera para que puedan comprenderla como nosotros lo hacemos.
Por este motivo, e impulsados por una idea que nos ofreció el artista de la falla infantil, Antonio Andrés Sánchez, decidimos reunirnos con los responsables de la ONCE en Valencia para estudiar qué podríamos hacer para conseguir que las personas invidentes pudieran conocer de cerca y sentir nuestros monumentos. Y como consecuencia de ello, nos hicimos algunas preguntas: ¿cómo podríamos transmitirles las dimensiones de nuestros monumentos?, ¿conocerían el resultado final de un ninot y su proceso de elaboración?, ¿cómo podríamos hacerles llegar la crítica de los dos monumentos que íbamos a plantar?
Quizás la última pregunta fue la más sencilla de responder: el uso del braille dentro de nuestras fallas, tanto la de adultos como la infantil. Así, por primera vez en la historia de la Asociación Cultural Falla Luis Cendoya, los versos que acompañarían los monumentos, además de estar escritos en valenciano, también contarían con su transcripción al braille. Para ello, nuestros artistas falleros construirían dos atriles para poder colocar las libretas con todos y cada uno de los versos de las diferentes escenas, de modo que las personas invidentes usuarias del braille pudieran leerlos. Asimismo, contaríamos con una copia dentro de nuestro casal fallero para todo aquel que, una vez hubiera visitado el monumento, quisiera releerlas o disfrutarlas con más tranquilidad.
Y es que los falleros de Luis Cendoya no haremos solo uso del braille para hacer más accesibles los monumentos a las personas invidentes, sino que estas también podrán adentrarse en la zona reservada a los monumentos para poder tocar y sentir de cerca los ninots que forman parte de cada escena, y de esta manera conocer sus formas. Del mismo modo, también tendrán a su disposición en nuestro casal la maqueta de la falla grande, obra de Vicente Andrés, para poder abrazarla y hacerse una idea del volumen real del monumento en la calle.
Es por este motivo que, durante este ejercicio, los monumentos de la Asociación Cultural Falla Luis Cendoya pertenecen al circuito de fallas accesibles que, anualmente, edita la ONCE. Y esperamos que de esta manera sean más las personas que quieran acercarse hasta nuestra demarcación, la plaza Primer de Maig del Port de Sagunt, para disfrutar de nuestras fallas y de la fiesta josefina.